Eficacia de la Hipnosis Clínica

Eficacia de la Hipnosis Clínica

El empleo de técnicas de Hipnosis Clínica se ha demostrado eficaz en el tratamiento de múltiples patologías. Remitimos a la lectura de un extracto del artículo “EFICACIA Y APLICACIÓN DE LA HIPNOSIS CLÍNICA “ de los psicólogos Montgomery & Schnur, publicado en la revista Papeles del Psicólogo nº 89 Diciembre 2004 ..


http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=1180

 

Eficacia de la Hipnosis

Hoy en día, la hipnosis es un área de investigación activa y dinámica. Tal como se ha dicho más arriba, la hipnosis se utiliza como un adjunto a otros tratamientos para controlar tanto síntomas físicos como psicológicos, demostrando ser un medio eficaz para mejorar la calidad de vida de muchos pacientes.

Por ejemplo, la hipnosis se ha utilizado eficazmente con pacientes de cáncer, pacientes de cardiología, de cirugía, pacientes con el síndrome del colon irritable, con el trastorno de estrés post-traumático, pacientes con ansiedad y fobias y pacientes obesos (Calvert, Houghton, Cooper, Morris, & Whorwell, 2002; Cardeña, 2000; Kirsch, 1996; Kirsch et al., 1995; Montgomery et al., 2000; Redd, Montgomery, & DuHamel, 2001; Rhue et al., 1993; Simren, Ringstrom, Bjornsson, & Abrahamsson, 2004).

La hipnosis se utiliza frecuentemente para controlar síntomas similares en esta variedad de pacientes (por ejemplo, dolor, malestar). Por lo tanto, la revisión que presentamos se centrará en estos síntomas y no en las distintas poblaciones de pacientes. En la mayoría de los casos, la aplicación clínica de la hipnosis para el control de los síntomas (por ejemplo, dolor) es similar en distintos grupos (por ejemplo, dolor de espalda, dolor de quemadura).
Quizás la mejor evidencia de la eficacia de la hipnosis proviene de la literatura sobre dolor. La hipnosis, llamada hipnoanalgesia en este caso concreto, ha demostrado de forma consistente reducir, y en algunos casos eliminar, tanto el dolor inducido experimentalmente como el clínico (Montgomery et al., 2000; Montgomery et al., 2002a). En un meta-análisis centrado en el uso de la hipnosis para el control del dolor se encontró una media de un 75% de pacientes que se beneficiaron respecto a los controles (Montgomery et al., 2000). Aunque la evidencia del control del dolor mediante hipnosis es la más sólida en contextos agudos como el dolor que sigue a la cirugía (Montgomery et al., 2002a), está creciendo la evidencia de que la hipnosis es también eficaz para el manejo del dolor crónico (Patterson et al., 2003).

Además de su eficacia en el manejo del dolor, la hipnosis también ha mostrado ser un componente de tratamiento eficaz para problemas como náuseas en pacientes de cáncer tratados con quimioterapia (Redd et al., 2001) y en pacientes obesos (Kirsch et al., 1995), en el ámbito físico, y en problemas como ansiedad, malestar y depresión, en el ámbito psicológico (Bryant, Guthrie, Moulds, Nixon, & Felmingham, 2003; Ellsmore, 2001; Evans & Coman, 2003; German, 2004; Montgomery et al., 2002a; Montgomery et al., 2002b; Schoenberger, 2000; Yapko, 2001)

En conjunto, estos datos apoyan la capacidad de la hipnosis como un adjunto para mejorar síntomas aversivos. Sin embargo, esto es sólo una pequeña muestra de la literatura disponible. Animamos a los lectores interesados en el uso de la hipnosis en un tema específico a que revisen la literatura sobre ese tema.
La evidencia reciente sugiere que la hipnosis puede incluso afectar a un rango más amplio de resultados. Además de los efectos descritos más arriba, también están surgiendo una serie de estudios con un N pequeño sobre la capacidad de la hipnosis para aumentar el funcionamiento inmune (Bakke, Purtzer, & Newton, 2002; Kiecolt-Glaser, Marucha, Atkinson, & Glaser, 2001; Wood et al., 2003).

Aunque tales hallazgos tienen que ser replicados y ampliados, es importante el haber observado que la hipnosis, bajo circunstancias adecuadas, puede afectar la función inmune. Es raro que las intervenciones psicológicas tengan efectos sobre medidas estrictamente fisiológicas, y, por lo tanto, un pequeño tamaño del efecto sobre la función inmune es fascinante y con importantes implicaciones clínicas.

 

Guy H. Montgomery, Ph.D. y Julie B. Schnur, Ph.D.
Integrative Behavioral Medicine Program. Department of Oncological Sciences. Mount Sinai School of Medicine (EE.UU.)

 

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